El material que necesitas para practicar yoga es muy simple pero es fundamental. Existe la falsa creencia de que es utilizado por personas que tienen poca flexibilidad, o que prescindiendo de él podrás hacer tus posturas en menor tiempo, a costa de forzar un poco más. Nada más lejos de la realidad, el material de yoga sirve como un apoyo que ayuda a realizar las asanas de una manera más eficiente, puesto que colabora a la hora colocar el cuerpo de una manera más adecuada, sin forzarlo en exceso, y de esta manera, ayudarte a realizar posturas que de otra manera, sin ellos, conseguirás a cambio de forzar tus articulaciones, musculatura o vértebras.
Entiendo que al principio, uno no sabe cómo se utiliza, y dada la confusión, es normal dejarlo de lado o utilizarlo mal. A continuación quiero darte unos pequeños consejos a la hora de elegirlo y utilizarlo.

 

TU CUERPO

 

Sí, tu cuerpo es el primer apoyo que tienes que utilizar adecuadamente. Aquellas partes de tu cuerpo que están en contacto con tu esterilla o mat, resultan fundamentales para construir adecuadamente una asana. En las posturas de pie, como tadasana o la postura de la montaña, el apoyo de los pies es fundamental, y debes tener conciencia de que se apoyan adecuadamente sobre el mat, abiertos, y ocupando la mayor parte de su superficie en contacto con el mat. Pero también los empeines, requeridos en algunas posturas, cuando se apoyan, debes estar consciente de que son un punto de apoyo y equilibrio en tu cuerpo, como en la asana marjaryasana o el gato, o bhujangasana, la cobra.

Siguiendo de abajo a arriba, la pelvis es un punto clave en las posturas de yoga, por poner un ejemplo, cuando está en contacto con el mat, por ejemplo en la postura fácil de meditación, debe estar bien asentada. Sintiendo tus isquiones bien apoyados, toma conciencia de ellos, y «empújalos» ligeramente hacia el suelo, estabilizando la pelvis, y relajando de esta manera la columna vertebral para poder estirarla en lugar de forzarla.

En cuanto a tus manos, es fundamental que tengan fuerza cuando están en contacto con el mat, abriéndo y separando bien los dedos apoyados, o en forma de copa para algunas posturas. Por ejemplo, en adho mukha svanasana, o perro boca abajo, si tus manos no están firmes en el mat, la carga del cuerpo recaerá sobre la articulación de las muñecas, dañándolas progresivamente.

Estos solo tres ejemplos de asanas sencillas, donde el esfuerzo es menor que en otras y resulta fácil perder la conciencia sobre el cuerpo, y olvidar utilizarlo para construir adecuadamente una asana.

Y teniendo como base el principal apoyo que es tu cuerpo, te detallo material básico para la práctica de yoga.

 

ESTERILLA O MAT DE YOGA

 

La característica fundamental de una esterilla o mat dependerá del estilo de asanas  que practiques ( hatha, ashtanga, etc.). Hay modalidades que requieren mayor amortiguación, otra que permitan deslizarte en ocasiones, etc. Pero lo más generalizado es tener una buena esterilla antideslizante. Las manos y los pies deben tener buena sujeción para permitirte un buen apoyo y estabilizar manos y pies cuando están en contacto en el mat. Es importante por ejemplo que tus manos no resbalen a la hora de hacer las asanas, que puedan apoyarse firmes y construir la postura desde ellas, ya hemos dicho que serán tu primer apoyo, luego es fundamental que puedan estar firmes. Si el mat que utilizas desliza, la mayor parte del tiempo que utilizas en construir la postura, se irá en colocarte y estar pendiente de la sujeción del cuerpo, en este caso las manos.

Si te has decidido a practicar yoga, no escatimes probando cualquier mat, suelen durar muchos años, y es una inversión fundamental para tu práctica.

 

BLOQUES O LADRILLOS DE YOGA

 

Son muy utilizados para ayudar a construir las asanas adecuadamente, necesitarás dos, aunque haya posturas donde sólo utilizarás uno. Los hay de varios materiales: Goma EVA, un material similar a la espuma, más blandos y ligeros; corcho, un poco más rígidos que los anteriores y menos resbaladizos que éstos; madera, son los más sólidos y pesados de los tres, pero a mi entender, los que mayor estabilidad dan a la hora de construir las asanas. Guíate según tus necesidades, suelen tener similar medida y los tres pueden servirte. Si tienes dudas y me permites un consejo, habiendo probado los tres tipos, utilizo desde hace años los de madera, me resultan más sólidos y estables, son menos comunes en el mercado, pero puedes conseguirlos encargándolos a un carpintero.

 

 

CINTURÓN DE YOGA

 

Normalmente de algodón, te recomiendo que tengan dos hebillas metálicas en un extremo, te permitirán hacer variantes según las necesidades de la asana en concreto. Debe ser rígido, no sirve una goma de uso deportivo, puesto que la elasticidad de la goma no hará la función de apoyo.

 

MANTAS

Las mantas utilizadas en la práctica de yoga son las mantas de mudanza, normalmente de color gris, con franjas azules, verdes o rojas. Por su grosor y medida permiten doblarlas de diferentes maneras y constituyen un buen apoyo en las asanas; por ejemplo, en la postura fácil de meditación, es importante que con ellas consigamos cierta altura, ya que si una manta es muy fina, apenas conseguiremos levantarnos del suelo.

Otros usos son los de las posturas restaurativas, donde se utilizan las mantas para colocar el cuerpo lo más cómodo posible, evitando puntos de tensión y manteniendo la postura una mayor duración. En el caso de embarazadas, son fundamentales para no forzar ciertas posturas donde la embarazada está practicando teniendo en cuenta el respeto del abdomen hacia su bebé.

Necesitarás entre dos y cuatro, dependiendo del uso en tus clases. Puedes comenzar por dos, teniendo en cuenta que con un pliegue más del normal, tendrás el doble de altura.

Una manta te servirá también para savasana o postura del cadáver, relajación; y para cubrirte en invierno  si practicas meditación.

 

Y esto es todo lo fundamental. Existen muchos más materiales para practicar yoga, pero estos son los fundamentales. En función de tus necesidades, puedes ampliar tu material a conveniencia.

 

Te deseo feliz práctica! nos vemos en clase!

 

Om Shanti.