Yoga es “darse cuenta” además de un sistema filosófico. La definición tradicional de Yoga es: “ Yoga es la unión consciente con la más pura esencia de uno mismo”.

Unidos a nosotros mismos ya estamos, pero el grado de conciencia de esta unión es a lo que hace referencia la definición.

Para entender lo que esta definición nos quiere decir, tenemos que observar lo siguiente: unidos a nosotros mismos ya estamos, pero el grado de conciencia de esta unión es a lo que hace referencia la definición, es decir, si somos conscientes de nosotros mismos y de las cosas que nos ocurren y nos inquietan por dentro, y si podemos diferenciar ambas cosas: por un lado, uno está siempre ahí, y por otro lado, están las cosas que a uno le ocurren, cambiantes, y que a veces están, pero otra veces no.

Te doy un ejemplo: por un lado estoy yo, y por el otro, mi cuerpo, mis pensamientos o mis emociones. Mi cuerpo cambia, a veces está cansado, es diferente al cuerpo que tenía a los 7 años, a veces se enferma, etc. Pero yo siempre me doy cuenta de lo que le ocurre o los cambios que se producen en él. Mis pensamientos, varían con mucha frecuencia, a lo largo de un día, y yo también me doy cuenta de que a veces soy positiva, a veces negativa, a veces pienso en el futuro y me preocupo, otras recuerdo el pasado, etc, y yo soy la que se da cuenta de por donde van mis pensamientos. Lo mismo ocurre cuando a veces estoy alegre, a veces triste, a veces enfadada, y a veces eufórica. Entonces, cuando yo me doy cuenta de que tengo un pensamiento negativo, puedo decidir cambiarlo, pero si yo le doy toda la fuerza y poder a mi pensamiento, dejo que el dirija ese rato de mi día, ¡incluso mi vida! Por eso es importante colocar ̈a cada uno en su lugar.

Colocar a cada uno en su lugar quiere decir, entre otras cosas, darme cuenta de mí misma, de mi conciencia, que no es ni más ni menos que mi capacidad para reconocer las cosas que me pasan, y darme cuenta de que son pasajeras, o de que por encima de ellas yo soy consciente de que están ahí, y siendo consciente las puedo cambiar: puedo cambiar mi dieta y cambiará mi cuerpo, puedo cambiar mi pensamiento y me pondré contenta, etc. Yo, la que las cambia, la que las ve, la que decide, eso es la conciencia, lo que hay más allá de todo lo que me ocurre, la que tiene, por decirlo así, el control sobre mí.  Pero adquirir esta conciencia no es tarea fácil, de hecho, nos damos cuenta de las cosas que nos ocurren pero aún así nos atrapan, una sabe que no debe de darle importancia a ese problema, y sin embargo no puede quitárselo de la cabeza, eso es porque el grado de conciencia todavía es mínimo, se ve por donde van las cosas, pero aún no se ha desarrollado la capacidad de ir más allá, la desidentificación del problema, aún creemos que no podemos hacer nada interno para estar en paz con él. Por eso, el trabajo que el sistema de Yoga nos propone es desarrollar esa “unión consciente”. Más allá de saber que yo me llamo así, y que tengo este carácter.

Para adquirir esta conciencia, el sistema del Yoga proporciona una serie.
de técnicas: asanas, pranayamas, mantras, etc. Y cada conjunto de estas técnicas tiene variantes, por ejemplo, una de las técnicas más conocidas hoy en día son las asanas, y sus diferentes formas de practicarlas han dado lugar a diferentes escuelas: Hatha Yoga, Asthanga Yoga, Iyengar Yoga, etc. Pero la realidad, es que las asanas, practicadas de la manera que fuere, tienen la misma y única finalidad de conducirnos al estado del Yoga, que no es más que sentir esa unión con nuestra esencia, con nuestro Ser.

Y para que esa unión pueda darse, a través de las diferentes técnicas, todas ellas deben conducirnos a la Meditación, es su finalidad, ya que es en la meditación donde ocurrirá la conciencia de quienes somos. Por tanto, no hay estilos de Yoga, sino maneras de practicar técnicas de Yoga que nos conducirán al estado final del Yoga, a esa conciencia sobre nosotros de la que se habla en la definición.

De hecho, para comprender el amplio abanico de técnicas que nos otorga la filosofía del Yoga, el sabio Patanjali nos dejó un amplio legado de conocimiento, detallado en el conocido libro de “ Los suturas de Patanjali@ donde se clasifica el Yoga en ocho partes, el conocido Asthanga Yoga o Yoga de los ocho pasos:

Yama: Principios éticos universales.
Niyama: Reglas de comportamiento personal.
Asana: Práctica de las posturas de yoga.
Pranayama: Práctica de las técnicas de respiración de yoga.
Pratiahara: Control de los sentidos.
Dharana: Concentración de la mente.
Dhyana: Meditación.
Samadhi: Absorcion en el infinito.

Cómo ves, el camino del Yoga es amplio y profundo! A lo largo de las siguientes publicaciones iremos detallando todas estas “partes” que el Yoga nos propone conocer.

Om Shanti

Recuerda que puedes compartir tu experiencia con el Yoga en los comentarios.

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